Siempre me gustó este clip, una historia para contar en pocos minutos, con un mensaje muy cierto. Y aunque no tiene final feliz (de un modo tradicional) siempre queda la esperanza de tener "otra oportunidad".
Traducción de la escena en medio del clip:
chico: hola chica: hola
chico: es tu corazón? chica: sí.
chico: es grande.. chica: es pequeño chico: pequeño? chica: era más grande antes
chico: eso asusta chica: sí, ese es mi problema
chico: querés ir a tomar un café? chica: ahora? chico: sí, ahora chica: ok
chico: gracias, nos vemos!
PD: es para quienes quieran autodedicárselo, yo ya lo dediqué a alguien a quien le gustan los corazones grandes.
El trabajo de Michel Gondry (director de cine y clips)
DISCLAIMER
Los comentarios no experimentan (por el momento) ningún tipo de filtro o censura previa dado que se trata de un espacio donde se puedan expresar la pluralidad de voces (y letras) de la blógsfera. Pero cuando se evidencie animosidad por parte del comentarista contra la autora, éste será inevitablemente suprimido.
Para leer
"Cuando uno lee hay que preguntarse ¿Qué es lo que hay debajo de todo eso? Y ¿por qué él no nos ha dicho lo que había debajo? Entonces, una vez más, comprendan: por definición, cuando escribimos algo, no podemos al mismo tiempo explicar lo que hay debajo. Le corresponde al lector encontrarlo. Ahora, ¿qué es lo que hay debajo de esto? " (Deleuze, tomado de su seminario Imagen Movimiento e Imagen Tiempo)
"...Si les he contado de todos estos detalles sobre el asteroide B 612 y hasta les he confiado su número, es por consideración a las personas mayores. A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: "¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?" Pero en cambio preguntan: "¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?" Solamente con estos detalles creen conocerle. Si les decimos a las personas mayores: "He visto una casa preciosa de ladrillo rosa, con geranios en las ventanas y palomas en el tejado", jamás llegarán a imaginarse cómo es esa casa. Es preciso decirles: "He visto una casa que vale cien mil pesos". Entonces exclaman entusiasmados: "¡Oh, qué preciosa es!" (...) Es posible, en fin, que me equivoque sobre ciertos detalles muy importantes. Pero habrá que perdonármelo ya que mi amigo no me daba nunca muchas explicaciones. Me creía semejante a sí mismo y yo, desgraciadamente, no sé ver un cordero a través de una caja. Es posible que yo sea un poco como las personas mayores. He debido envejecer... "