
Hace un par de años tuve la oportunidad de conocer varios puntos de vista sobre la cuestión de la tecnología y el mundo moderno en una de las materias de la facultad. En general trato de no hacer post sobre eso para no parecer un lorito que repite y repite pero dado que surgió el tema me pareció interesante retomar algunos pensamientos (aclaro que hablar de esto desde un blog puede parecer contradictorio pero no estoy haciendo un escrito apocalíptico, renegado y anti-tecnología, para nada).
Partíamos un principio (que es principio y final): La técnica es la esencia del hombre. La técnica nace como remedio a la insuficiencia biológica del hombre. El ser humano es carente(como decía en el post anterior) y logra alcanzar, técnica y culturalmente, la estabilidad que los animales ya tienen por naturaleza (o sea, dependemos de la técnica). No se puede pensar un mundo fuera de la técnica, se ha transformado en nuestro ambiente, crea un mundo con determinadas características que no podemos dejar de habitar y sentir (y cuando se corta la luz parece que no sabemos que hacer).
Siguiendo a un señor que se llama Héctor Schmucler podemos decir que hoy se ha constituido una Ideología totalitaria que es el tecnologismo: la técnica se impone, no deja lugar a otra opción, se presenta como el lugar en el que el ser humano debe desarrollarse como especie. La técnica se naturaliza, se transforma en mito. El tecnologismo se ofrece como el único presente posible, hace impensable la voluntad de “no querer”, de no aceptarla.
La técnica muestra al pasado como insignificante y superado y al presente como siempre perfeccionable, sólo mira la futuro (al progreso) y no termina nunca.
La técnica es pura producción de resultados. De se modo, tiende a eliminar la pregunta por la "escencia" de la cosa: ¿qué es la cosa? (esto es muy Heidegger). En cambio, se restringe a preguntarse acerca del hacer, del funcionamiento (¿cómo es? ¿para qué sirve? ¿qué hace?)
Además, los resultados o efectos que se producen terminan siendo independientes de las intenciones iniciales de quien “activa” la técnica. La técnica es la que condiciona hoy la ética (y no al revés). Por ejemplo, yo había estudiado el caso de una mujer cuya cara había sido destrozada por las mordidas de su perro. La mujer sobrevivió. Y se le hizo una cirugía reconstructiva. Pero como no le quedaba mucha piel para eso directamente le “quitaron” el rostro a otra mujer que había fallecido hace poco y se la injertaron entera a la mujer viva. Esto era nuevo para el mundo de las cirugías, se estaba probando para ver si se podía hacer (y.... funcionó).
Es decir, el automatismo es inevitable ¿Cómo impedir a quien puede hacer que no haga aquello que puede?. Hoy si algo se puede hacer entonces se hace. La pregunta inmediata es ¿PUEDO HACERLO? y nos olvidamos de preguntarnos ¿DEBO HACERLO?. Se pierde la posibilidad de reconocer esta ideología totalitaria y, por ende, la posibilidad de negarla.
El hombre ya no es el sujeto de la acción y la técnica su instrumento, ésta ya no es un medio para alcanzar un fin sino que (como decía alguien en un comentario en el post anterior) se transforma en un fin en sí mismo. Como ha sucedido con el dinero, hace muuchos años la moneda podía considerarse un medio para alcanzar un fin (comprar cosas para subsistir). Ahora el fin (del capitalismo) es hacer y acumular dinero. La técnica no tiende a un “fin”, la técnica funciona y el hombre es su predicado (no es él quien acciona sino que está siendo accionado). Muere el sujeto autónomo, libre e independiente, pierde su identidad o se identifica por su función (este es otro tema).
¿Pero podemos decir que no? La propuesta de Schmucler, que es similar a la de Heidegger, (y a la mía) es una propuesta de equilibrio y moderación, serenidad ante las cosas, ponerle límites a la técnica. Es necesario un pensamiento ligado a la acción, no caer el nihilismo pasivo de la resignación. Una relación abierta con el mundo que no supone refugiarse nostálgicamente en pasados ideales sino soportar el presente y experimentar espacios afectivos no matrizados por la técnica. Podemos dar el sí y podemos a la vez decir no. Cada uno tendrá su relación (moderada o no) con los distintos dispositivos.
Habría que unir todo esto con el tema que hablaba antes sobre las necesidades también....
¿Qué opinan?
PD: hay otros temas aún más interesantes que se dictaron en esta materia, pero es para otro post

